Recientemente, la literatura económica ha invertido la relación causal entre el crecimiento económico y la distribución del ingreso (es decir, la desigualdad pasa a afectar al crecimiento, y no al revés), investigando por qué los países menos desarrollados no han seguido el ritmo de los que se encuentran en una etapa más avanzada de desarrollo, culpando a la desigualdad distributiva inherente a los países más pobres como factor que impide el crecimiento económico a niveles comparables a los del primer mundo. En este libro, pretendo investigar el impacto, en dirección y magnitud, de la desigualdad en la distribución de la renta sobre la variación de la renta per cápita de los estados brasileños, averiguando si su efecto difiere entre los estados más ricos y los más pobres.