Catalina de Siena (Siena, 1347-Roma, 1380), laica dominica terciaria y mística, destacó por su faceta de predicadora y escritora, así como por su influencia y su decisiva contribución al regreso del papado a Roma tras el exilio de Aviñón. Es copatrona de Europa y doctora de la Iglesia gracias a su extensa obra teológica.