'Un personaje tan singular como Walser no hubiera podido inventarlo nadie'.
ELIAS CANETTI
Joseph, contratado para convertirse en el nuevo asistente de un inventor, el ingeniero Tobler, llega a su esplé ndida villa en lo alto de una colina un lunes lluvioso, tan entusiasmado como preocupado, un estado al que pronto le seguirá n una serie de obsesiones. Disfruta de la hermosa vista sobre el lago Zú rich en compañ í a de la orgullosa mujer de Tobler y de unas comidas deliciosas. Pero se merece alguno de estos placeres?
El ayudante cuenta, con una ironí a extraordinaria, la cascada de emociones que se precipita en la vida interior de Joseph mientras intenta, de manera frené tica y ligera al mismo tiempo, colaborar en las tareas domé sticas de los Tobler, incluso mientras estos se precipitan hacia la ruina econó mica y sentimental.