Este libro explora, desde diferentes á ngulos, una actitud tan extendida como la duda. A menudo, se ha subrayado su papel esencial en el proceso del conocimiento y de la reflexió n. De hecho, la ciencia solo avanza cuando verifica y somete a exa men sus descubrimientos. En Filosofí a, la tradició n de los dubitativos comienza con los escé pticos de la antigü edad griega y continú a con la duda metó dica como virtud cientí fica. Tambié n en la Biblia aparecen grandes dubitativos, como Abrahá n, Jacob, Job o el apó stol Tomá s, prototipo del que duda. La duda no aleja del Evangelio, sino que es la condició n de una fe auté ntica. El verdadero sabio no es el que sabe, sino el que duda del saber que ha aprendido o adquirido. Vinculando la duda con la tolerancia y desde la perspectiva del diá logo interreligioso, el autor tambié n presenta la historia medieval de tres reyes magos, que representan las tres religiones monoteí stas, que se encuentran con un cuarto sabio (pagano), y el caso de Miguel Servet, el hereje quemado en la hoguera en Ginebra. 3