Matéo Maximoff (1917-1999) fue el primer novelista gitano reconocido en Francia. Nació en Barcelona, hijo de un kalderash ruso y de una manouche francesa, y desde niño vivió la vida nómada de su familia, que se trasladó a Francia en 1920. Autodidacta, aprendió a leer y escribir sin haber pasado por la escuela. Durante la Segunda Guerra Mundial fue internado en campos de concentración franceses por su condición de nómada, experiencia que marcaría profundamente su obra. En 1938 publicó Les Ursitory, su primera novela, traducida a más de catorce idiomas, y a lo largo de su vida escribió nueve novelas y una colección de relatos que transmiten la tradición oral gitana, la vida itinerante y el choque cultural con el mundo no gitano. Además de escritor, fue pastor evangélico y traductor de la Biblia al romaní, convirtiéndose en un puente entre culturas y en una voz esencial de la memoria gitana. Falleció en Montreuil, Francia, en 1999, dejando un legado literario que abrió espacios de reconocimiento para la narrativa romaní en Europa.