Alguien tenía que cuidar de ella. . . y él era la persona perfecta para hacerlo
El pueblo de Holly Springs tenía una magnífica mecánica y todo el mundo estaba tan acostumbrado a ver a Hannah Reid con el mono de trabajo y la cara manchada de grasa que muchos la consideraban "uno de los chicos" del pueblo. Pero todo eso empezó a cambiar cuando Hannah se embarcó en una misión secreta que la obligaba a llevar seductoras minifaldas y que atrajo más atención de lo que ella habría imaginado.
Para el periodista deportivo Dylan Hart, Hannah Reid era una más de sus amigos de Holly Springs. . . hasta que descubrió el lado femenino que ocultaba. De pronto no podía dejar de pensar en ella, y no precisamente como amiga.