Aquél era un matrimonio que ninguno de los dos esperaba. . .
A Tara Andrews le encantaba trabajar con su madre y con su hermana preparando las bodas. . . de otros. Sin embargo, no tenía la menor intención de casarse jamás. . . hasta que conoció al atractivo millonario Patrick Keene. Estaba claro que él era el único hombre que podría hacerle cambiar de opinión. . . pero también era el único hombre que jamás podría tener.