La biografí a del duque de Alba (1878-1953) ha llamado la atenció n de los historiadores de la Edad Contemporá nea. É l mismo, consecuente con la importancia de su vida, escribe sus "Memorias". Los especialistas de la historia cultural de la Españ a de posguerra tambié n se dieron cuenta de la importancia de su biografí a, encuadrá ndola en lo que se ha venido en llamar la Edad de Plata. Los historiadores de la Guerra Civil y de la Segunda Guerra Mundial respecto a las relaciones hispano-britá nicas sí tienen en cuenta su importante papel polí tico
en cuanto embajador en Londres (1937-1945). Qué se sabe realmente de su actividad, de su vida y de su obra? El arabista Emilio Garcí a Gó mez escribe que se le puede llamar el segundo Gran Duque, porque cree que ha creado un cierto tipo de vida aristocrá tica nueva, de salvar las casas nobles de la ruina casi general y volcarse en el servicio del rey y de la patria. Dice que es el má ximo representante de la Edad de Plata de la sociedad españ ola de 1920 a 1931, con una lealtad a la Corona inquebrantable, la misma que lo llevó a la embajada de Londres y le obligó a abandonarla, y con cierta valentí a profé tica añ ade que algú n dí a quizá se sabrá n las causas de su silencio polí tico. El autor de esta biografí a analiza al personaje utilizando no solo las importantes fuentes del archivo personal del duque de Alba, sino otras muchas de sus contemporá neos, ynos ofrece una visió n nueva de un personaje poco conocido y sobre todo de las complejidades que lo rodearon durante su curso vital.