Toda la obra de Eric Voegelin, que nació en Alemania en el primer añ o del siglo XX, estuvo guiada por la necesidad de comprender aquello que identificó como desorden y decadencia intelectual de una Europa en la que vio crecer los monstruos que provocarí an la Primera y la Segunda Guerra Mundial, el Holocausto y el Gulag. Radicado en los Estados Unidos en 1938, Voegelin -que cursó en Viena su doctorado bajo la direcció n de Hans Kelsen- desarrolló una obra en diá logo, entre otros, con Jacob Taubes, Leo Strauss, Hannah Arendt y Karl Lö with (con quien proyectó escribir una obra sobre Nietzsche), marcada, como la de ellos, por la experiencia del exilio. Voegelin regresa al pensamiento clá sico para encontrar en é l las fuentes del orden de las civilizaciones, cuya ausencia vivió personalmente en la é poca de la polí tica de masas de la Europa de principios de siglo. Su obra reú ne la filosofí a y la religió n como fuentes que permitieron representar, mantener o reconstruir las estructuras que hacen posible la vida humana y la convivencia polí tica. De allí que la filosofí a, para é l, consista en la interpretació n y recuperació n de las experiencias de la trascendencia, de la relació n del hombre con el ser y con la raí z divina de la existencia. Con estudios preparados especialmente para este libro -como todos los que integran esta colecció n-, se indaga aquí en las lecturas que Voegelin hace de Plató n, Aristó teles, San Agustí n, Thomas Hobbes y Giambattista Vico. Para ello, se convocó a algunos de los grandes conocedores de la obra del filó sofo alemá n y de los clá sicos con los que dialoga: Bernat Torres, Josep Monserrat, Barry Cooper, Nicoletta Scotti Muth, Thierry Gontier y Harald Bergbauer.