Explica la poeta Julieta Valero en el epí logo de Esta ira que las mujeres estamos 'desentrenadas para mostrar la ira'. 'Entonces' ? se pregunta? ' có mo decir, có mo articular una ira que no responde estrictamente a los hombres, sino a la vida misma, a su designio duro? Y có mo ser capaz de hacer de su objeto precisamente a las hermanas, a las mujeres?'
A esta dificilí sima prueba del lenguaje se enfrenta Marí a Garcí a Zambrano en su nuevo poemario. Una obra potente que reclama el derecho a expresar la ira y el dolor censurado de las maternidades no hegemó nicas.
Como antí doto a la ira, Zambrano recurre al principio budista de que todo está en continuo cambio, que atraviesa la obra como un bá lsamo y alcanza su má ximo poder sanador en la cuarta y ú ltima parte: un canto esperanzador a la belleza que podemos encontrar incluso en los lugares má s dolorosos.