Niebla (1914) narra la perpleja existencia de Augusto Pérez, un burgués contemplativo cuya vida se desestabiliza al enamorarse de Eugenia. Bajo la apariencia de una novela sentimental, Unamuno construye una "nivola": forma híbrida, dialogada y deliberadamente antirrealista, donde la acción importa menos que la conciencia. En el contexto de la crisis finisecular española y de la Generación del 98, la obra cuestiona la identidad, la libertad y la autoridad del creador sobre sus criaturas. Miguel de Unamuno, filósofo, novelista y ensayista vasco, proyectó en esta obra sus obsesiones centrales: el hambre de inmortalidad, la duda religiosa y la tensión entre razón y vida. Su experiencia intelectual, marcada por la crisis espiritual de 1897 y por una España en decadencia cultural y política, lo llevó a romper moldes narrativos para convertir la ficción en laboratorio metafísico. Recomiendo Niebla a lectores interesados en la novela moderna, el existencialismo literario y la metaficción. Su célebre enfrentamiento entre Augusto y Unamuno conserva una sorprendente actualidad: obliga a pensar quién escribe nuestra vida, si somos libres o personajes de una voluntad ajena.