Fiel al dicho de Kazantzakis segú n el cual 'el buen viajero crea el paí s por el que viaja', Marí a Belmonte concibe y recrea Macedonia, en el norte de Grecia, que de su mano se nos va revelando como una tierra melancó lica y misteriosa, tan exuberante, sin embargo, como la Grecia solar, y llena de rincones capaces de deparar momentos de auté ntica exultació n. Un paisaje de frontera que para la autora no son só lo lí neas divisorias, sino tambié n fascinantes zonas donde confluyen realidades diversas, ya sean materiales o espirituales. El resultado es un relato extraordinario, a caballo entre la historia, los viajes, la antropologí a y la literatura, urdido a fuerza de convocar imá genes, recuerdos, lecturas, leyendas y personajes, para hacer justicia a la riqueza de una regió n que ha sido y sigue siendo, ni má s ni menos, el punto de encuentro de dos mundos, Oriente y Occidente.